¿Cómo se estructuran los destinos y ejes vinícolas en Uruguay?
Con el Tannat como uva insignia, la mayoría de las bodegas uruguayas destacan por su identidad familiar y la diversidad de sus terroirs. Destinos como Canelones, Carmelo, Colonia y Maldonado se consolidan como los principales ejes vinícolas del país por la calidad de sus viñedos y catas. En Canelones, muy cerca de Montevideo, producen vinos tradicionales en bodegas familiares como Finca Las Violetas, Artesana Winery y Juanicó. En Carmelo, Colonia, su entorno rural brinda atardeceres ideales para catas en las bodegas boutique El Legado, Familia Irurtia y Narbona Wine Lodge.
Por su parte, Maldonado y Punta del Este tienen viñedos con mayor influencia oceánica y bodegas con vista serrana. La bodega más destacada es Garzón, que ha logrado ser referencia de Uruguay en el mundo con todo un plan de diversión en sus visitas guiadas con olivar, restaurante gourmet y paseo en bicicleta eléctrica. Alto de la Ballena con catas especiales y ambiente exclusivo. Esta combinación entre colinas y mar dota a los vinos charrúas de un equilibrio sobresaliente.
¿Por qué la región de Mendoza es la referencia sudamericana?
Argentina es referencia sudamericana en enoturismo por sus vinos Malbec y su destino bandera es la región de Mendoza. La mejor época para visitar Mendoza es entre los meses de febrero a abril, donde se presenta la época de vendimia o cosecha con su tradicional pisado de uva, festivales musicales y celebraciones. Sus viñedos estrella como Zuccardi Valle de Uco, que se reconoce como uno de los mejores viñedos a nivel mundial, por su famoso World’s Best Vineyards y su excelente ubicación a 1.000 m s. n. m.
Otra de sus bodegas más emblemáticas es Catena Zapata, con una viticultura con grandes premios internacionales y ambiente de altura. La Bodega Norton, una de las más famosas y antiguas del país, y la Bodega Salentein con colección de arte y excelentes vinos. Esto explica por qué el desierto irrigado por los Andes es un centro de peregrinación fundamental para la sommeliería global.
¿Qué caracteriza al prestigioso Valle de Colchagua en Chile?
La región Valle de Colchagua chilena es conocida como la región más prestigiosa de ese país sudamericano en producción vinícola, por sus icónicos Cabernet Sauvignon y Carmenére. Santa Cruz es la ciudad que centraliza como el punto de encuentro ideal, a unas dos horas y media al sur de la capital chilena, para trasladarse a las mejores bodegas de Chile. Su bodega Viña Concha y Toro en Santiago es una de las más famosas y grandes del país. Su bodega Viña Santa Rita cuenta una historia de generaciones de productores de vino de alta calidad. Viña VIk tiene un moderno edificio en Millahue con vinos exclusivos y premiados.
Viña Montes con arquitectura emblemática y Folly Syrah; Lapostolle Clos Apalta que resalta en su entorno boscoso por su especial arquitectura y la dimensión de sus construcciones y siembras. Para planificar estas visitas la mejor época inicia la primera quincena de marzo, mes que se celebra la Fiesta de la Vendimia de Colchagua, tradicional en Chile. Las noches frías y los días cálidos del valle consolidan taninos de una redondez formidable.
¿Cómo se distinguen los ensambles mediterráneos en el Valle de Guadalupe en México?
En Baja California, específicamente en el Valle de Guadalupe está el centro de la industria de los vinos mexicanos, ya que concentra más de un 80% de la producción vinícola de México, la cual se distingue por su acompañamiento de sus ensambles con influencia mediterránea. Sus principales viñedos pueden visitarse con mayor emoción mexicana durante los meses de julio y agosto por sus tradicionales fiestas de vendimias, catas, cenas maridaje y conciertos.
Para alojarse en un viñedo cinco estrellas, la opción es El Cielo Resort. Para gustos más tradicionales, la Finca La Carrodilla con concepto de agricultura sustentable y vinos locales. El uso de mezclas no tradicionales le otorga a la enología mexicana una flexibilidad artística que fascina a las nuevas generaciones de consumidores de la región.
¿Qué pasa si ignoramos las especificaciones de origen al elegir un terroir?
No comprender las particularidades meteorológicas e históricas de cada zona suele conducir a desilusiones profundas en el momento de la cata. Un consumidor que busca la ligereza marina de un Albariño charrúa se sentirá abrumado si compra a ciegas un tinto de los suelos calientes de Baja California o un Malbec robusto de los desiertos mendocinos.
Cada botella condensa el régimen de lluvias, la altitud y la composición mineral de su suelo nativo, lo que significa que el entorno físico pauta el comportamiento del vino en la copa. Respetar estas distinciones técnicas permite estructurar una cava personal balanceada, donde convivan la frescura costera de Uruguay con la potencia desértica de la cordillera. Lo que sigue sorprendiendo es cómo la misma planta ofrece perfiles radicalmente opuestos con solo cambiar de coordenadas geográficas.
